Hace tres viernes que vivo la universidad desde otra perspectiva. Sí, un poco más relajada. Más que los terremotos, que son exquisitos, me gusta conversar y compartir con los amigos de siempre. Me gusta tener la libertad de poder plantearles mis dudas, mis rabias, mis alegrías y saber que ellos saben que pueden hacer lo mismo ¡Qué hermosa reciprocidad! Como escribí anteriormente, enero ha sido muy movido, ha pasado de todo. De todo. Si dicen que los doce primeros días del mes marcan como será el año ¡Afírmense! ¡Lleno de sorpresas!
Tengo claro algo, si este año no me empiezo a tomar las cosas con más calma (aún más) será un año cuático. Sí, a veces le pongo color, pero a veces no. Y esto corre por todas las áreas de la vida.
Viernes, viernes, viernes y viernes. El octavo semestre de mi carrera termina este viernes. Luego se viene el otro ¡Pero no desesperéis! Que este año trae muchos viernes más.
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