Y siento arder, arder y arder. Quema. No como antes, sino mucho más. Más y más. Mi resistencia al dolor ha crecido. Es que ustedes no saben. Quema, al mínimo roce avivas la llama, por eso es mejor no avivarla. Sí, me gustaría hablar con personas que sienten el mismo ardor, que han vivido lo que me ha tocado vivir. Pares, hermanos y hermanas del dolor, dolor que al fin de cuentas, amo. Sí, definitivamente no sería la misma y por eso doy gracias.
2 comentarios:
Te pido permiso de sentirme aludida.
¡Ayyy, Sole, ayyy!
Publicar un comentario