Siempre existen situaciones o cosas que nos molestan y otras que nos causan muchas interrogantes.
Cuando tengo tiempo para pensar en exceso, siento que me doy más vueltas de las que debo, me paso rollos extras, me irrito, me enojo, me da pena, me da mucha alegría, me asusto… ¿Se entiende? Las emociones se ponen locas y llegan a un punto muy alto.
¿Una futilidad? ¡Conchesumadre! Detesto cuando mando un mensaje por interno y no lo responden. Claro, siempre hay factores (nunca tan grave)…que la conexión a internet murió, que leyeron el mensaje pero el tiempo no alcanzó para responderlo (me ha pasado), que no se han metido en días a facebook porque (insertar aquí cualquier argumento)….pero lo que me revienta es cuando uno sabe que se metieron, incluso se dieron el tiempo de debatir en foros, etiquetar fotos, aceptar solicitudes e incluso se tomaron la molestia de escribir en uno que otro muro ¡Qué onda! …y no hay que ser muy sicópata para darse cuenta ¡No pueh! Si los hermosos mensajes salen en nuestro cómodo inicio… ¡Patrañas! Sí, acepto que en esta oportunidad me llamen exagerada ¡Pero de verdad que me molesta! (Y ustedes bien lo saben) ¿Y si fuera una urgencia? Uiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.
Otra cosa, ser realista no implica ser negativo. Así de corta.
Con respecto a la tragedia de los 21. Sí, tengo harta pena, como escribí en mi entrada anterior, la vida es un absoluto misterio… ¿Y saben qué me carga? Comentarios como... “Pero le dan importancia porque hay un famoso” “Quieren bajar el movimiento” “Mueren personas todos los días y nadie se entera” “Para que tanto leseo si todos nos vamos a morir” “Educación gratuita quería el perla, por eso se murió” ¿Qué onda? ¡Qué onda! Estamos claros que la prensa exagera y maneja los tiempos según su conveniencia ¡Pero son personas! Estamos hablando de 21 familias y amigos que en estos momentos sienten una pena enorme ¡Esto va más allá de la fama o no! Me imagino dentro del avión, sintiendo como este cae…cielo, mar… unidos ¡Sentir que te vas a morir! Espero que hayan tenido mucha paz, que todo fuera tan rápido…como un suspiro.
No entiendo la muerte, me cuesta aceptarla, no entiendo su manera de obrar ¡Dios sabe como es un tema para mi! Por eso, hay que vivir y disfrutar el día realmente como si fuera el último. Decir te quiero a las personas que quieres, sin importar cuan repetitivo sea. Abrazar, abrazar mucho y por más que cueste tratar de sonreír ¡Ya vendrán días mejores!
Y eso, aunque me enojan muchas cosas, al escribirlas…me calmo un poco. Creo que mi lado optimista y positivo siempre me gana ¡Es tan desagradable sentir cosas malas! ¡Me desagrada sentir que me desagradan las cosas!
Para terminar, una de las oraciones que más me intriga y me causa cien mil interrogantes es “Tenemos que hablar seriamente” ¡Soy curiosa por al cresta! ¡Tengo una imaginación gigante! Con esta frase me joden ¡Me joden! ¿Qué onda? ¡Qué fin de semana más mierda!
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