El otro sábado cuando salimos a festejar la titulación de nuestro amigo te pusiste tu bufanda. En todo este tiempo nunca te había visto con una. Te miré una vez, dos, tres, cuatro y cinco veces. No podía detenerme. Sí, en ese instante supe que eras el hombre más hermoso que he visto llevando una bufanda. Eran los colores, tus colores.
La bufanda te dota de otra magia, es difícil de describir, pero siento que con ella nada malo puedes hacer, es como cuando Jean Baptiste Grenouille se aplicaba su perfume. Inocente y libre de toda culpa. Podrías matar a seis mil hombres, dos perros y un gato, ponerte tu bufanda y nadie podría creer que tú lo hiciste, por eso si peleamos algún día no se te ocurra usarla.
Es que te veías hermoso. Creo que lo repetí muchas veces pero no me creíste mucho, quizás te dio un poco de vergüenza.
Y usted, lector fiel de este espacio, se preguntará ¿Por qué voz? ¿Cuál es la voz de bufanda?
Hoy cuando llamé al bonito en la mañana para despertarlo (pues por ningún motivo debía quedarse dormido) nació la idea de “Voz bufanda”. La voz del bonito al despertar tiene la misma magia que cuando lleva el accesorio, de eso ya me había dado cuenta antes ¿Similitudes? La ternura. La voz bufanda, entonces, ante todo es tierna, muy tierna.
Todo lo escrito anteriormente se puede suprimir, lo importante es que sepas que a ti te amo con o sin bufanda, en las buenas, en las no tan buenas, con frío, lluvia o calor. Sí cabros, me enamoré.
2 comentarios:
el término "voz bufanda" es tan Rosi :3 jejeje ya te había escuchado en inviernos anteriores hablar de la magia de las bufandas, que bueno que ahora tengas un significado mucho más especial :P
¡Ves, eres una de las que conoce esos hermosos detalles que marcan la diferencia! :D ¡Sos una seca! ¡Te quiero!
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