En mi primera clase de cocina aprendí a preparar un rico pie de limón y un delicioso brazo de reina. También preparé un queque de miedo. La verdad es que cocinar me relaja mucho, es un arte lindo y rico. Por el momento quiero aprender a preparar platos dulces. Ven, una de las cosas que hace el amor es despertar lo mejor que tenemos, nos motiva a seguir con proyectos que teníamos olvidados ¡Nos entrega la fuerza!... El cumpleaños del bonito resultó la ocasión perfecta para lanzarme, nuevamente, en este viaje culinario. Lo bueno es que tengo potencial, me lo dijo la profesora y todos los que probaron mis creaciones.
Pero para proteger(me) mi don y buen momento de cualquier mala onda, afirmaré todo lo contrario .

No hay comentarios:
Publicar un comentario