Me quedo con los ojos vidriosos de nuestro querido profesor Osorio.
¡Qué alegría más grande reflejaban sus ojos! Esos son los detalles que llenan el corazón de un profesor y él como buen amante de su profesión los disfruta a concho.
¡Es una gran persona el profesor Nelson, lástima que no todos puedan apreciar su esencia, lástima que se queden en la apariencias, en las malditas apariencias!
1 comentario:
Yo creo que son los prejuicios.
Algunas personas no pueden evitar dejarlos, avandonarlos y avanzar.
¿Abandonar o avandonar?
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